Mucho tiempo ha pasado desde que Galileo Galilei fuera excomulgado por la Iglesia Católica por sus convicciones científicas. La ciencia y la fe, contrariamente a lo que se sostuvo durante siglos, ya no están peleadas.

Esto se toca con mano en Castel Gandolfo, sede del Observatorio Astronómico del Vaticano, uno de los más antiguos del mundo, donde cada dos años se realiza un curso de verano de astronomía para jóvenes de todo el mundo, creyentes y no creyentes.

Yo soy agnóstico, creo que no hay suficientes evidencias para decir que existe Dios o que no existe, pero creo que al final las dos cosas están buscando la misma respuesta, que es lo que nos trajo acá, y creo que son perfectamente compatibles”, dijo Néstor Daniel Olmeda Aguilar, estudiante de astronomía en Nuevo Laredo.

Néstor Daniel, de 28 años, de Nuevo Laredo, es uno de los dos jóvenes mexicanos admitidos al curso del Vaticano. Su compañero, Alonso, tiene 27 años y viene de la Ciudad de México. Tampoco él es creyente.

“Decidí estudiar Astronomía puesto que quiero saber lo más que pueda sobre la vida, sobre cómo se creó todo y, pues, el Universo es el mejor laboratorio para hacerlo. Más que una confrontación, lo veo como un enriquecimiento”, señaló Alonso Luna Ruiz, estudiante de astronomía en la Ciudad de México.

Para estos jóvenes mexicanos estudiar astronomía significa, ante todo, tomar conciencia de nuestra pequeñez como habitantes de la tierra.

Te hace sentir pequeño e irónicamente te hace sentir más a la tierra, te apega más a lo que somos, porque saber que hay tantas cosas grandes, tanta maravilla, tanto espacio, y nosotros somos solamente un pequeño punto. Nos da cierta humildad”, Néstor Daniel Olmeda Aguilar, estudiante de astronomía en Nuevo Laredo.

Estudiar astronomía también te lleva a la inevitable pregunta ¿somos los únicos o hay extraterrestres?

Al respecto, Guy Consolmagno, director del Observatorio Astronómico del Vaticano, subrayó: “Incluso pensar si hay extraterrestres, pensamos que no existen, no sabemos, no tenemos el dato, nos hace recordar que el Universo es más grande de los problemas actuales, de los problemas de mañana, de los políticos de hoy, de los periodistas de hoy”.

La astronomía tampoco está peleada con el futbol. Desde aquí, los jóvenes astrónomos no se pierden los partidos del mundial.

Por un momento, dejan de lado el cielo y las estrellas y siguen el movimiento de una pelota.

Con información de Valentina Alazraki