El lanzamiento de la sonda solar Parker, la primera astronave que transitará por la corona del Sol, fue aplazado hasta el domingo, con lo que son ya tres lanzamientos suspendidos en la base de Cabo Cañaveral, en Florida.

La misión, que pretende ayudar a esclarecer los misterios que esconde el astro rey y que está previsto que llegue en el mes de noviembre, depende ahora de la nueva fecha de lanzamiento.

El cohete Delta IV Heavy, de la compañía United Launch Alliance, tenía previsto inicialmente el despegue a las 03:33 hora local, desde la base aérea de Cabo Cañaveral de la Agencia Aeroespacial de Estados Unidos (NASA) con la sonda a bordo y tras dos demoras, fue cancelado por motivos técnicos.

Con unas predicciones meteorológicas favorables del 90% y tras haber resuelto los problemas que habían hecho cambiar las fechas de lanzamiento dos veces, la NASA programó para hoy el inicio de esta misión, que considera “histórica”, e intentará de nuevo hacer mañana el lanzamiento.

La sonda pretende recoger información más cerca del Sol, que ninguna otra astronave lo ha hecho hasta ahora.

Y así puede contribuir a resolver cuestiones como la diferencia de la temperatura de la atmósfera del astro rey que está a más de un millón de grados mientras que la propia superficie solar está a seis mil grados.

Tras años de investigación, el equipo dio con la manera de que la sonda resista a un calor equivalente a 500 veces lo que experimentamos en la Tierra y realizar, así, observaciones “in situ”.

Se trata de un escudo térmico que soportará temperaturas de mil 400 grados centígrados y mantendrá los instrumentos del interior de la aeronave a temperatura ambiente (30 grados centígrados).

La sonda, de dimensiones pequeñas (65 kilos y tres metros de altura), llegará a una distancia de seis millones de kilómetros del Sol, lo que equivale a cuatro centímetros de él si la Tierra estuviera a un metro del Sol.

Además, la sonda alcanzará los 700 mil kilómetros por hora, la mayor velocidad que hasta ahora ha desarrollado cualquier otra nave construida por el hombre.

Una velocidad que equivale a viajar entre Nueva York y Tokio en un minuto y que permitirá a la sonda alcanzar el Sol en noviembre.