FOTO Obesidad impide donar órganos para trasplante (AP)

Obesidad impide donar órganos para trasplante (AP)

Raúl tiene insuficiencia renal crónica en etapa terminal. Hace 20 años fue diagnosticado y trasplantado por donación de su tía. Hoy, nuevamente requiere un riñón para poder vivir.

La vida media de un implante es de 8 a 10 años. No me quejo, me duró 20, mucha suerte la que tuvimos ahí, aparte un buen cuidado”, dice Raúl Rodríguez, paciente de insuficiencia renal terminal.

Con medicamentos y hemodiálisis, a las que ha asistido 3 veces por semana durante los últimos 3 años, ha prolongado lo que ahora es, otra vez, una necesidad. Y es que conseguir un riñón en México no es tarea sencilla.

Ignacio Guerra, jefe de Innovación y Trasplantes del IMSS, explica:

Nuestra tasa de donación se mide por millón de habitantes, y es de apenas 3.7 donantes por millón de habitantes. Si lo comparamos con otros países de América Latina, Argentina tiene 14, Brasil tiene 16, y si nos queremos comparar con el líder que es España, ellos logran arriba de 40 donaciones por millón de habitantes. El caso es muy severo”.

Carlos Garduño podría ser el candidato ideal para donarle un riñón a su primo Raúl, pero su único impedimento es la obesidad.

Cuando empecé el proceso pesaba yo 118 kilos, mido 1.79, actualmente peso 102 kilos. He hecho dieta, he hecho ejercicio, infinidad de cosas. Me comentó la nutrióloga, la última vez, que eran mínimo 100 kilos para poder estar apto para poder donar. Me faltan 2 kilos máximo”, dice Carlos.

Ignacio Guerra, Jefe de Innovación y Trasplantes del IMSS, señala:

Casi la mitad de los candidatos para donar tienen problemas de obesidad y eso por sí solo contraindica realizar un trasplante. Desgraciadamente, la obesidad por sí sola, se considera como una enfermedad”.

Durante un año, Carlos ha tenido rebotes, antojos y tentaciones, pero la motivación por salvar la vida de Raúl es mayor.

Es un sacrificio muy fuerte porque yo era muy tragón. Regresando de trabajar, me tengo que ir a hacer ejercicio. Me motiva que mi primo esté bien, que vea a sus hijos crecer”.

A Carlos le queda una semana para lograr la meta de bajar de peso, a mediados de abril asistirá con la nutrióloga del IMSS.

De pasar la prueba de la báscula, Raúl recibirá su segunda oportunidad de vida; de lo contrario, tendrá que esperar una donación cadavérica, la cual puede tardar meses, o incluso años.

Mientras tanto, Raúl ya se dice listo para el segundo trasplante.

¿Qué les puedo decir? Pues gracias. Los amo, me han dado vida, me han permitido que mis hijos conozcan a su padre y estoy feliz, estoy contento con mi familia”.

Con información de Farah Reachi

MLV