Foto: El balón intragástrico es una esfera de silicona flexible y blanda que se introduce en el estómago del paciente mediante endoscopia.

El balón intragástrico es una esfera de silicona flexible y blanda que se introduce en el estómago del paciente mediante endoscopia. (@mexicanachiever)

El balón intragástrico, además de ayudar a las personas a perder hasta 25 kilos en seis meses, puede ser benéfico para aquellos pacientes con síndrome metabólico, señaló el especialista Erick Castelán Hernández.

Hemos visto que (el balón intragástrico) tiene un efecto benéfico para las personas con hipertensión arterial, diabetes, o síndrome metabólico en general, ya que mejora sus niveles de presión arterial, lípidos, colesterol o triglicéridos y en el control de la glucosa”, refirió el médico bariatra.

El balón intragástrico, explicó, es una esfera de silicona flexible y blanda que se introduce en el estómago del paciente mediante una endoscopia, por lo que no emite heridas en la parte externa del cuerpo y tiene un proceso de recuperación de apenas una hora.

El balón, llenado con una solución salina estéril y colorante azul, debe ocupar entre 50 y 65 por ciento de la capacidad máxima del estómago, para que el otro 35 al 50 por ciento quede libre y el paciente pueda recibir los alimentos.

El objetivo principal del balón es generar un efecto de saciedad temprana, es decir, que el paciente se sienta satisfecho con porciones más pequeñas de alimento, no es para quitar el hambre como algunos pacientes piensan, es para que la personas se sientan llenas con menos”, mencionó.

Indicó que el balón debe tener una duración de seis meses en el estómago del paciente, tiempo en el que deberá acudir a por lo menos siete revisiones con un especialista y recibir orientación de un nutriólogo para diseñar un régimen nutricional y recomendaciones para la actividad física.

El médico de la Clínica Endogástrica detalló que el balón intragástrico es apto para pacientes desde los 13 hasta los 71 años de edad; personas que se hayan sometido a una cirugía gástrica, que tengan una hernia hiatal de más de cinco centímetros, una úlcera gástrica o renal activa; en tanto quienes tengan una gastritis erosiva severa no son candidatos.

Subrayó que en el mercado existen diversos tipos de balón que pueden ocasionar perforaciones en el estómago o el intestino delgado, o una inflamación crónica que puede causar que el alimento ya no pueda pasar al resto del tubo digestivo adecuadamente, por lo que la orientación de un especialista es fundamental.

Existe un balón que no se coloca por endoscopia, el paciente lo deglute como si fuera una cápsula, el problema es que cuando ya se cree que el balón está al interior del estómago se insufla con nitrógeno; en el país ya ha habido dos muertes por una ruptura esofágica a causa de este” indicó.

Con información de Notimex.

ramg