Bernardo López Rosas, Noticieros Televisa.

El estado de Colima arrancó el 2018 con un repunte en los homicidios dolosos, según cifras de la Procuraduría de Justicia del estado. Antes que terminara enero ya se habían igualado los 69 que se cometieron en todo enero del año pasado. El presidente de la Coparmex en esa entidad, Mario Moncada, dice que no recuerda un inicio de año tan violento como el de enero de 2018. Para Estados Unidos, Colima es una entidad de alto riesgo. El pasado 10 de enero, por primera vez la incluyó en la alerta de viajes y la puso en el nivel 4, el de máxima violencia, similar a Siria.

Mario Moncada, presidente de la Coparmex de Colima, señala: “Para el estado es inédito y, bueno, no hemos sentido aún las consecuencias, pero tenemos muchos temores pues la alerta que se emite en Estados Unidos tiene carácter publicitario mundial”.

“Ahorita hasta niños pierden la vida por estas organizaciones”, afirma un familiar de personas asesinadas en Tecomán, Colima.

Esta mujer perdió a dos familiares en una masacre ocurrida el pasado 7 de enero en el municipio de Tecomán. Seis personas murieron y tres resultaron heridas durante un ataque en contra de un grupo de personas reunidas para comprar leche caliente.

“Ha sido muy difícil para toda la familia, perder dos personas al mismo tiempo siendo inocentes”, dice una familiar de las víctimas.

-¿Cómo va la investigación?

“Nosotros con la autoridad no hemos tenido ningún acercamiento, ni ellos con nosotros, ni nosotros con ellos”, responde.

Tecomán, Manzanillo y Colima son los municipios con mayor índice de homicidios en la entidad. Los tres están incluidos en la lista que hizo el Gobierno federal de las 50 ciudades del país que ameritan atención prioritaria.

Con 720 mil pobladores y 10 municipios, Colima lleva dos años en el primer lugar de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes. En 2017 se registraron 700 asesinatos intencionales, mientras que en 2016 fueron 524, lo que representa un aumento del 30 por ciento.

José Guadalupe Franco Escobar, procurador de Justicia de Colima, señala: “Utilizando la metodología de los 100 mil habitantes, ahí si podríamos decir que bajo ese esquema Colima tiene un número importante de homicidios.

Donde yo podría no estar de acuerdo es que nada más por ese simple indicador se diga que somos un estado o que somos el estado más violento, porque eso no es cierto”.

El procurador atribuye la ola de violencia en Colima a la disputa de la plaza entre grupos delictivos. Se trata de los cárteles Jalisco Nueva Generación y de Sinaloa. “Si analizamos más a fondo cuáles son los problemas, sería el problema a los aumentos de drogadicción, el consumo de drogas por parte de la población”.

El procurador de Colima presume que el resto de delitos han ido a la baja. Pone de ejemplo que el robo en general disminuyó 17%, sin embargo, el robo con violencia tuvo un incremento.

Mario Moncada, presidente de la Copamex de Colima, dice: “Tristemente estamos empeorando, delitos como el robo a casa habitación, robo a transeúnte, robo a negocio, robo de vehículo no se diga, ha crecido de manera exorbitante”.

Fabio Ramírez, comerciante de Colima, opina: “Trato de encadenar y poner candados a los artículos que están más cerca de la entrada. Ahí están dos molinos que tienen su cadena y candados también. Trato de poner poca mercancía que escape a mi nivel visual”.

Fabio tiene su ferretería en el centro de Colima, dos intentos de asalto el año pasado y dos robos consumados en 2016 lo orillaron a proteger su mercancía.

Dice ponerse alerta cada vez que entran personas a su negocio, ya que ningún comercio aledaño al suyo se salvó de ser asaltado en 2017.

“Anteriormente era más confiado. Era una ciudad chica, entonces era muy raro que alguien se robara algo, ahora no. Ahora ha cambiado esa actitud”, dice Fabio.

Nazario Alfaro, presidente de la Asociación Civil de Dignificación de Policías en Colima, señala: “La situación que estamos viviendo de delito sí está un poco grave, está un poco difícil”.

Nazario Alfaro dirige una asociación de policías estatales que lucha por la dignificación de sus elementos, señala que la falta de policías, patrullas y equipo de vanguardia hace que no puedan dar la batalla como se debe a la delincuencia.

“Hay compañeros que andan desarmados, andan dando su servicio desarmados, entonces sí quiero ver si hay manera que los armen, porque así cómo están las circunstancias ahorita es imposible que estén trabajando y puedan prestar un servicio al 100% en esa circunstancia”.

Antes de 2016, Colima era considerado uno de los estados más tranquilos y con mejor calidad de vida.

Las autoridades estatales rechazan que sea la entidad más violenta, señalan que lo que ocurre en Colima es parte de la inseguridad que vive el país.

Con información de Luis Pavón