Junio 11, 2018

Esta fotografía capturó la tensión vivida durante la cumbre G7 debido a la división entre Donald Trump y sus aliados más cercanos.

La imagen fue subida a redes sociales por la cuenta de la canciller alemana, Angela Merkel. En ella se ve en la esquina derecha a Donald Trump, sentado y cruzado de brazos; a su lado se encuentra John Bolton, quien hace tres meses fue nombrado asesor de Seguridad Nacional e impulsó la idea de justificar la guerra comercial que inició Trump como un asunto de seguridad nacional.

También cruzado de brazos se encuentra Shinzo Abe. El primer ministro de Japón tiene una relación cercana con Trump, pero enfrenta la presión de los demás países para unirse a las medidas de represalia por los aranceles estadounidenses al acero y aluminio. El mandatario japonés está flanqueado a la derecha por Kazuyuki Yamazaki, viceministro de Relaciones Exteriores, y la izquierda por Yasutoshi Nishimura, jefe adjunto del gabinete del secretario.

En el centro de la imagen, inclinada hacia Trump y recargándose sobre la mesa se encuentra la canciller alemana, Angela Merkel, quien ha intentado mantener una postura neutral y conciliadora dentro del grupo. Al momento de la foto, Merkel proponía un mecanismo para resolver las diferencias comerciales entre los países.

A la derecha de Merkel se alcanza a ver el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien tuvo un intercambio de tuits con Trump sobre las tarifas previo a la cumbre y la primera ministra británica, Theresa May, que en la semana le dijo a Trump que las tarifas eran decepcionantes, pero en la cumbre tuvo un discurso conciliador.

Ambos están siendo tapados por Larry Kudlow, principal asesor económico de Trump quien defiende las tarifas.

Ésta no fue la única fotografía publicada de ese momento.

Macron habla durante un encuentro con líderes del G7. (@fabreinbold)

La cuenta del presidente francés muestra aún más gente alrededor de la mesa mientras Macron habla y la versión canadiense capturó una escena más relajada y sonriente.

Merkel sonríe a Trump durante encuentro con líderes del G7 en Canadá. (Reuters)

Trump abandonó la cumbre antes de que terminara para viajar a Singapur, donde se reunirá el martes con Kim Jong-un, líder de Corea del Norte.

Al terminar el G7 se publicó una declaración conjunta en la que todos los países acordaban luchar contra el proteccionismo, trabajar por un comercio internacional libre y justo y asegurarse que el programa nuclear iraní se mantenga pacífico. Los países también exigieron a Rusia terminar con su comportamiento desestabilizador y detener el apoyo al presidente sirio Bashar al Assad. Si bien este comunicado no resolvía los problemas de fondo, simbolizaba un avance en la reducción de la tensión internacional.

Pero la unidad duró poco. El sábado, al término de la cumbre, Trudeau dio una declaración criticando la guerra comercial y prometiendo represalias.

“Le expliqué al presidente Trump que los canadienses no nos tomamos a la ligera que Estados Unidos continúe con tarifas importantes a nuestras industrias de acero y aluminio”…”y con pesar, pero con absoluta certeza y firmeza, continuaremos con las medidas de represalia el primero de julio, aplicando tarifas equivalentes a las que los estadounidenses nos aplicaron injustamente”, dijo Trudeau.