El Gobierno federal entregó oficialmente un terreno de más de 34 hectáreas al Gobierno de la Ciudad de México, para la construcción de la planta termovalorizadora, un proyecto que busca generar energía a partir de la combustión de basura, proyecto presentado por Miguel Ángel Mancera, cuando era jefe de Gobierno de la CDMX, sin embargo, la próxima jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, reiteró su rechazo al plan.

Ya se los dije, nosotros no vamos a continuar con ese proyecto y sigue insistiendo el Gobierno en continuar con el proyecto”, afirmó.

Claudia Sheinbaum subrayó que no está de acuerdo con la planta de termovalorización y con el biodigestor, “se lo volvemos a decir al jefe de Gobierno, a la Agencia de Gestión Urbana, no estamos de acuerdo con esos proyectos. Entonces, si siguen insistiendo nos iremos al tema jurídico cuando entremos”.

En septiembre de 2017, el Gobierno de la Ciudad de México presentó el proyecto de la planta de termovalorización “El Sarape” para procesar cuatro mil 500 toneladas de basura, de las 13 mil que se generan al día, en la ciudad.

La planta sería construida en terrenos federales del bordo poniente, por parte de la empresa francesa Veolia, especializada en el tratamiento de residuos y que invertirá 12 mil millones de pesos.

El financiamiento de este proyecto desató la gresca en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México con la Tribuna tomada por diputados de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), y sin su voto, se aprobó el dictamen que autoriza recursos capitalinos para garantizar el servicio de la planta.

En noviembre de 2018, César Cravioto, coordinador de Morena en la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México, dijo que la construcción de la planta termovalorizadora “es un proyecto que le va a generar una responsabilidad fiscal y económica para la ciudad, por 100 mil millones de pesos para los próximos 30 años”.

Los diputados de morena impugnaron el dictamen, por considerar que hay otras maneras de tratar la basura.

Según Cravioto, Green Peace les informó que “con 600 millones de pesos podemos hacer 20 plantas para trabajar los residuos orgánicos… y por lo menos cinco grandes plantas para separar distintos tipos de basura”.

Con información de En Punto.

RMT