Guillermo Todd, Noticieros Televisa.

El pasado sábado 27 de enero, alrededor de las 4 de la tarde, un objeto incandescente atravesó el cielo de Loreto antes de estrellarse en un terreno de la provincia de Azángaro, en la ciudad peruana de Puno.

Tras ver cómo el objeto que caía del cielo iluminó parcialmente el cielo, los testigos del evento dijeron haber sentido un estruendo que los alarmó pues no conocían su origen o naturaleza.

Según medios locales, el objeto fue visto también en otras provincias cercanas de la región, pero no fue sino hasta la mañana del día siguiente que los pobladores de la comunidad Larancahuani descubrieron dónde había aterrizado el objeto.

Se trataba de una esfera metálica con claras señales de corrosión. Al acercarse al objeto algunos pobladores notaron que el objeto olía a soldadura eléctrica.

No es raro que estos tanques caigan del cielo (Wikimedia Commons).

Según testigos el objeto tiene una circunferencia de aproximadamente dos por un metro de altura y es en realidad parte de un satélite que se desprendió. Se cree que su manufactura es de origen chino, ruso o estadounidense.

Tras caer varios miles de kilómetros el objeto dejó un agujero de 30 centímetros de profundidad en el suelo y al ser movido, indican quienes pudieron estar cerca, pareció emitir un sonido similar a cuando a un globo se desinfla lentamente.

Voceros del Centro de Intereses Aeroespaciales de la Fuerza Aérea Peruana (FAP), confirmaron la naturaleza del objeto y agregaron que era el tanque de combustible de un satélite que había dejado de funcionar varios años atrás.

Este pedazo de satélite cayó en la región rusa de Sask (Flickr)

Antes de que llegaran las autoridades los pobladores del lugar tuvieron oportunidad de manipular el objeto y tomarle fotos a detalle para compartir en las redes sociales.

Los satélites hechos por el hombre orbitan la tierra desde una zona conocida como órbita terrestre baja, que se encuentra entre 200 y 2,000 kilómetros de altura.