Ferguson: Diana se hubiera sentido orgullosa de sus nueras

Guillermo, Enrique, Meghan y Catalina. (AP, archivo)

La fallecida Diana de Gales se hubiera sentido orgullosa de sus nueras, Catalina y Meghan, según ha afirmado Sarah Ferguson, duquesa de York.

La exesposa del príncipe Andrés manifestó este miércoles en una entrevista en la cadena británica ITV que Diana, que perdió la vida en un accidente de tráfico en París en 1997, hubiera querido “abrazar” a las mujeres de sus hijos y decirles “lo están haciendo bien”.

El primogénito de Lady Di y el príncipe Carlos, el príncipe Guillermo, contrajo matrimonio con Catalina en 2011 y son padres de tres hijos, mientras que el príncipe Enrique se casó con Meghan este año y esperan su primer hijo para la próxima primavera.

Sarah Ferguson, que se separó del tercer hijo de la reina Isabel II en 1992, no fue invitada al enlace del segundo en la línea de sucesión al trono británico, pero sí a la de los duques de Sussex, un hecho por el que se sintió “honrada”.

Según afirmó hoy, fue “muy amable” por parte de los novios convidarla a la ceremonia, que tuvo lugar el pasado 19 de mayo en el castillo de Windsor, y aseguró que se sintió “muy agradecida”.

“Fue como si volviera la antigua ‘Fergie’ (nombre por el que se la conoce popularmente)”, reconoció la mujer, de 59 años, que se casó con el duque de York en 1986.

La pareja tuvo dos hijas, las princesas Beatriz (1988) y Eugenia (1990), quien contrajo matrimonio hace poco más de un mes con Jack Brooksbank.

Diana de Gales en 1997. (AP, archivo)
Diana de Gales en 1997. (AP, archivo)

Diana de Gales en 1997. (AP, archivo)

LA MUERTE DE DIANA

Hace poco más de dos décadas, la tragedia sacudió profundamente a los británicos y a millones de personas en todo el mundo.

Diana, la llamada reina de corazones, murió en un accidente automovilístico en París, Francia, al lado de su novio, el empresario Dodi al Fayed.

El drama comenzó la madrugada del 31 de agosto de 1997, hace 20 años.

La tragedia viajó a bordo de un Mercedes negro que circulaba a exceso de velocidad por las calles de París.

Diana de Gales, de 36 años, y el magnate Dodi al Fayed, de 42, habían salido de cenar del Hotel Ritz, en Plaza Vendôme; eran perseguidos por los paparazzi que seguían de cerca los pasos de la princesa y su nuevo romance, tras al divorcio del príncipe Carlos, que se había concretado el 28 de agosto de 1996.

Ninguno de los cuatro ocupantes del carro llevaba el cinturón de seguridad puesto. En el puente del Alma, cerca del Río Sena, el auto chocó contra un pilar.

Diana quedó gravemente lastimada; tenía heridas en la cabeza y fue trasladada a un hospital donde murió poco después.

Con información de EFE y Noticieros Televisa

AAE