Foto: Las tumbas del Panteón Santa Paula, previo a la celebración del Día de Muertos, 27 octubre 2019

Las tumbas del Panteón Santa Paula, previo a la celebración del Día de Muertos. (Cuarto Oscuro)

En el marco del Día de Muertos y un ambiente de fiesta y tradición, en estados del país se preparan para montar ofrendas y altares, así como acudir a los panteones, del 31 de octubre al 2 de noviembre, en recuerdo de los seres queridos que se adelantaron en el camino.

En Oaxaca, la conmemoración de los Fieles Difuntos se celebra en las ocho regiones de la entidad, sobre todo en los Valles Centrales, donde los sabores, olores y aromas inundan los altares para, de acuerdo a las creencias, realizar la convivencia de vivos y fallecidos como cada año.

Ofrenda para la celebración del Día de Muertos, 27 octubre 2019
Ofrenda para la celebración del Día de Muertos. (Cuarto Oscuro)

Ofrenda para la celebración del Día de Muertos. (Cuarto Oscuro)

La Secretaría de las Culturas y Artes del estado, señaló que en el Festival Día de Muertos 2019, que se realizará del martes 29 de octubre al domingo 3 de noviembre, se llevarán a cabo diversos eventos en espacios de la capital y poblaciones conurbadas.

Explicó que serán los municipios de Santa Lucía del Camino, Villa de Zaachila, Cuilapam de Guerrero, Santa María Zoquitlán, San Juan Bautista Tuxtepec y Santa María Tlahuitoltepec, entre otros, quienes se sumen al evento con motivo de los Fieles Difuntos.

Detalló que las propuestas culturales se realizarán en el Jardín “El Pañuelito, “Bajo el Laurel, el Teatro Macedonio Alcalá y el Centro Cultural de Convenciones de Oaxaca (CCCO). En la Biblioteca Pública Central (BPC), habrá una exhibición de altares de las ocho regiones, a partir del martes 29, a las 19:00 horas.

Mientras, en la Costa Chica de Guerrero, durante el Día de Muertos, los pobladores celebrarán con el baile que les heredaron sus ancestros de origen africano, la “Danza de los diablos”, en la cual brincan y zapatean por las calles de Cuajinicuilapa, llevando consigo las almas de los difuntos.

Acompañados de la charrasca y el cencerro, desde el 31 de octubre, los “diablos personifican a los muertos” y salen a visitar a los vivos para comer las ofrendas que se les dedican, como el dulce de calabaza o papaya, pan de yema, frutas, tamales y, lo que más les gusta: el aguardiente.

El éxtasis rítmico en el baile de los “diablos se hace en dos filas, y su vestuario se compone de ropajes oscuros y máscaras elaboradas de carnaza, cuernos de venado y crines de caballo o algo que se le parezca.

En tanto, las comunidades de origen maya, en la Península de Yucatán, se preparan para el Hanal Pixán, dedicado a los muertos, para lo que instalarán altares con velas y flores, comida típica de la región e imágenes de los difuntos.

El festejo del 31 octubre se dedica a los niños, el 1 de noviembre a los adultos y el 2 se celebra el Hanal Pixanoob, con una misa para las ánimas, que por lo general se realiza en el camposanto de la localidad.

Michoacán también se alista para la fiesta, con la tradición purépecha de la velación de difuntos la noche del 2 de noviembre, cuando las velas y flores colocadas en los altares y tumbas crean una atmósfera única que cautiva a los mexicanos y a los turistas de todo el mundo.

Estas celebraciones se llevan a cabo en Urandén, Ihuatzio, Tzitzuntzan, Jarácuaro o Tzurumutaro. En la Isla de Janitzio, que se localiza en el lago de Pátzcuaro, inician el 31 de octubre con la caza del pato o Kuirisi-Atakua.

El Día de Muertos es una tradición que se conserva en todos los estados del país y en la Ciudad de México, donde su principal conmemoración se realiza en San Andrés Mixquic, en la alcaldía Tláhuac.

Con información de Notimex.

RAMG