El cielo de Tequisquiapan, Querétaro, se iluminó con las figuras tradicionales de los papalotes.

“Es una actividad y la puedes hacer con tus papás y pasas tiempo con ellos”, dijo la menor Lea.

Se trató del Festival Nacional del Papalote, cuyo objetivo principal fue la confección de las figuras y la convivencia entre las familias.

“Pues armando cosas, porque me gusta mucho hacer cosas. Me falta hacerle la cola, entonces pienso pedirle cachitos a otras personas que tienen diferentes colores para que tenga muchos”, dijo Fabiola.

Con varas, hilo, papel y plástico, niños y adultos pusieron manos a la obra para crear personajes.

Niños y adultos disfrutan del Festival del Papalote en Tequisquiapan, Querétaro.

“En principio te van a dar unos popotes, uno más largo que el otro y una hoja, y tú vas a ver con la hoja y vas a formar una cruz, con un hilo que tú vas a escoger vas a comenzar a hacer unos rollos y vas a volver a hacer rollos con el hilo”, describió Lea.

“Pues es muy bonito no, porque es jugar, divertirse y también los jóvenes quieren divertirse sanamente y porque no, volar un papalote como si fueran niños también”, comentó la señora María de la Luz.

El papalote tiene su origen en China. En México fueron adoptados como juguetes.

“Esto nació porque hace muchos años nos pusimos a volar un grupo de amigos papalotes con nuestros hijos y los que parecíamos niños éramos nosotros y sentimos que era algo que de repente dejamos de hacer y decidimos hacer un evento”, refirió Iker Pedreros, organizador del 3er Festival Nacional del Papalote.

Al tercer Festival del Papalote del Pueblo Mágico de Tequisquiapan, Querétaro, acudieron representantes de al menos seis estados de la República.