El productor de Hollywood Harvey Weinstein se entregó este viernes en una Comisaría de Policía de Nueva York para ponerse a disposición de la Justicia por los cargos de abusos sexuales levantados contra él.

Weinstein llegó hacia las 7.27 hora local a la comisaría número 1 del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) para cumplir con el procedimiento de registro y con el fin de que le tomen la foto y las huellas dactilares.

Weinstein bajó de una SUV negra y entró lentamente a una comisaría de Manhattan frente a una multitud de cámaras de televisión. No respondió a los que lo llamaban por su nombre.

Dos fuentes de la policía dijeron a The Associated Press que el caso incluye a una mujer que acusa a Weinstein de obligarla a tener sexo oral en su oficina en 2004.

La mujer, Lucia Evans, fue una de las primeras en denunciar al productor cinematográfico.

Un funcionario dijo que probablemente habrá acusaciones de otra presunta víctima que no ha hablado públicamente.

Los funcionarios hablaron con la AP bajo la condición de anonimato por no estar autorizadas a hablar de una investigación en curso.

Los abogados del productor han dicho que todas las denuncias de abuso sexual “carecen totalmente de mérito”.

El productor cinematográfico Harvey Weinstein, de 66 años, fue acusado por decenas de mujeres de agresiones sexuales y detonó el movimiento global #MeToo.

En octubre pasado, más de un centenar de mujeres acusaron públicamente al otrora poderoso productor de cine y televisión de acoso, agresión sexual o violación, dando nacimiento al movimiento MeToo que se ha tornado global.

El diario The New York Times y la revista The New Yorker ganaron el 16 de abril el premio Pulitzer al servicio público por las explosivas revelaciones que derribaron a Harvey Weinstein y desataron una profunda reflexión mundial en torno al acoso sexual.

Weinstein, de 66 años, es objeto de investigaciones criminales en Londres, Los Ángeles y Nueva York, aunque aún no hay una culpa penal formal en su contra. Enfrenta asimismo múltiples demandas civiles de las víctimas que lo han potencialmente arruinado.

El 20 de marzo, la compañía Weinstein se declaró en bancarrota y ha roto “con efecto inmediato” los acuerdos legales que impedían hablar a las víctimas de acoso sexual por parte de uno de sus fundadores, Harvey Weinstein.

También quedan liberados de ese acuerdo los testigos de los casos de acoso, según una declaración de la compañía publicada.

La fiscalía de Nueva York presentó una demanda el pasado 11 de febrero por violación de derechos civiles contra Weinstein, su hermano Bob y la empresa que ambos dirigían como resultado de una investigación por conducta sexual inapropiada.

La denuncia incluía nuevas alegaciones contra Weinstein, máximo responsable del estudio de producción, respecto al “maltrato despiadado y explotador” que ejercía sobre sus empleados, así como testimonios de estos como víctimas de acoso sexual, intimidación y otras conductas

En el comunicado, la compañía Weinstein agradeció la actitud de “las valientes personas que ya han dado un paso al frente”.

Mientras que Schneiderman afirmó que la decisión de la compañía de permitir que las víctimas y testigos hablen de lo sucedido es “un momento decisivo en los esfuerzos por abordar los efectos corrosivos de la mala conducta sexual en el lugar de trabajo”.

La demanda de bancarrota fue presentada ante el Tribunal de Bancarrotas de Estados Unidos de Delaware.

Con información de EFE/AP

KAH