El actor estadounidense, Morgan Freeman, acusado por ocho mujeres de comportamientos abusivos o inapropiados, reiteró sus disculpas y aseguró que no agredió a ninguna mujer.

“Pedí perdón el jueves y continuaré pidiendo perdón a cualquiera que haya podido molestar, aunque fuera involuntariamente”, señaló el artista en un comunicado divulgado por medios estadounidenses.

“Pero también quiero ser claro: no creé entornos de trabajo inseguros. No agredí a mujeres. No ofrecí trabajos o ascensos a cambio de sexo. Y cualquier insinuación de que lo hice es completamente falsa”, añadió.

El ganador del Óscar al mejor actor de reparto por “Million Dollar Baby”, en 2004, dijo que está “devastado” porque sus 80 años de vida estén “en riesgo” de quedar desvirtuados por este asunto.

“Todas las víctimas de agresiones y acoso merecen ser escuchadas. Y necesitamos escucharlas. Pero no está bien equiparar horribles incidentes de agresión sexual con piropos o humor inapropiados”, opinó.

La cadena CNN publicó el jueves un reportaje detallando las acusaciones de ocho mujeres pertenecientes a la industria del cine en contra de Freeman.

Entre los casos citados por CNN está el de una joven asistente de producción que comenzó a trabajar en el verano de 2015 en el plató de la comedia “Going in Style”, una cinta protagonizada por Freeman, Michael Caine y Alan Arkin, y según la cual lo que creía el trabajo de sus sueños derivó en meses de acoso por parte del actor.

En su testimonio, acusó al intérprete de tocamientos indeseados y comentarios diarios sobre su figura y su vestimenta. En una de esas situaciones, Freeman trató de levantarle la falda en varias ocasiones mientras le preguntaba si llevaba ropa interior.

Arkin le pidió que parara y Freeman se sorprendió, sin saber cómo reaccionar, según el relato de la mujer.

Lo ocurrido llevó a la joven a abandonar la industria del cine.

“Eran comentarios constantes sobre mi aspecto”, señaló la mujer, que a menudo volvía a casa entre lágrimas.

Otra mujer sostuvo que Freeman la acosó a ella y a su asistente en el set de la cinta “Now You See Me”, en 2013, al hacer numerosos comentarios sobre su cuerpo.

“Sabíamos que si iba a estar por allí no debíamos llevar prendas que mostraran nuestros pechos, nuestros traseros… Es decir, no debíamos llevar nada ajustado”, indicó.

Tres periodistas del mundo del entretenimiento aseguraron haber recibido comentarios inapropiados por parte del intérprete durante los llamados “junkets”, días de atención a los medios antes del estreno de una cinta.

Al menos cuatro personas que han trabajado en tareas de producción de cintas de Freeman, a lo largo de la última década, indicaron que ese comportamiento ocurría “repetidamente” de manera que hacía sentir incómodas a muchas mujeres.

Las ocho mujeres aseguraron que nunca hicieron públicas sus quejas por miedo a perder sus puestos de trabajo.

“Cualquiera que me conoce o que ha trabajado conmigo sabe que no soy alguien que ofenda intencionadamente o haga sentirse mal a los demás a propósito”, dijo el actor en su primera reacción el jueves, cuando se hicieron públicas las acusaciones.

“Pido disculpas a quienquiera que se haya sentido incómodo o crea que le haya faltado al respecto”, agregó.

Con información de EFE.