Con gol de Ángel Di María en los últimos instantes del partido, PSG rescata el empate en casa frente al Nápoles

Un gol de Ángel di María en el descuento evitó la derrota del PSG frente al Nápoles (2-2) en
UEFA Champions League, que hubiera dejado al multimillonario proyecto de la capital francesa al borde del abismo en la competición que se ha marcado como principal objetivo de la temporada.

El exjugador del Real Madrid demostró sangre fría cuando todo apuntaba a que los italianos iban a llevarse los tres puntos del Parque de los Príncipes y con una rosca perfectamente colocada salvó a su equipo de sumar su segunda derrota en la competición.

El empate deja las cosas abiertas en el grupo C, aunque el equipo francés está casi obligado a no perder en su siguiente duelo en Nápoles. Los italianos se llevaron el sabor amargo que queda cuando ya celebrabas el triunfo.

Un PSG que ha ganado los diez duelos domésticos, casi todos por goleadas, se amilana en la Liga de Campeones. Perdió contra el Liverpool en Anfield y en el Parque de los Príncipes contra el Nápoles remontó dos veces y se salvó en el último suspiro.

El PSG saltó a comerse el mundo, como se había zampado al Estrella Roja de Belgrado en su último duelo europeo. Mbappé dejó un toque de calidad en el minuto 2 y ni Neymar ni Cavani, que parecen condenados a no entenderse, pudo rematarlo.

El francés se llevó el primer aplauso y el brasileño el segundo, porque en ese lance con el uruguayo se golpeó el tobillo. La grada le ovacionó cuando, tras ser atendido en la banda, regresó al verde.

Pero a medida que pasaban los minutos, el Nápoles domesticó a la fiera. El centro del campo italiano se fue imponiendo, con un Allan imperial, que acabó por sumergir al PSG.

A la contra pudo adelantarse Martens en el 24, a pase de Mario Rui, pero su disparo potente encontró el larguero de Areola.

Cinco más tarde, de nuevo a la carrera, Callejón sirvió magistral de 40 metros para que Insigne, en estado de gracia, acallara de un vaselina la excitación del estadio.

Quinto gol del atacante transalpino en los últimos siete duelos internacionales y, de nuevo, a echar el cierre en defensa. El PSG no encontraba la grieta, hasta que Neymar la vio en el 38 para servir en carrera a Mbappé, que no superó en el uno contra uno al colombiano Ospina.

A la hora llegó el empate, en una buena jugada de Meunier que centró a Cavani, pero el balón fue desviado por Mario Rui a las mallas de su meta.

Pero de nuevo el mago Ancelotti encontró la forma de atenazar al PSG y equilibrar el juego hasta que llegara su ocasión. Fue en el 77, con algo de suerte, tras una carrera de Fabián Ruiz que desvió Areola, rechazó Marquinhos y quedó en Martens solo para marcar. Abocado a la derrota, Di María fue el único que demostró lucidez para evitarla.