Max Verstappen gana el GP de México, pero Lewis Hamilton se corona Pentacampeón de la Fórmula Uno

Lewis Hamilton sabe bien que está afuera… del podio, pero sigue siendo el rey. El británico conquistó este domingo su quinto título en la Fórmula Uno al finalizar en cuarto lugar en una extraordinaria carrera en el Gran Premio de México, que acabó por ver a Max Verstappende Red Bull como el ganador en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Ferrari completó el podio, con un Sebastian Vettel que no se cansó de luchar en busca del milagro y Kimi Räikkönen que se sobrepuso a adversidades en la primera parte de la competencia. Lewis Hamilton, a quien le bastaba culminar en séptimo para conseguir la corona, quedó en cuarto, mientras que el piloto local, Sergio “Checo” Pérez abandonó.

Desilusión en la largada

El arranque en el GP de México fue el cortador de sueños para muchos, al igual que las primeras vueltas, como si el Autódromo Hermanos Rodríguez tuviera el capricho de poner a cada quién en su lugar, sin que la Magdalena Mixhuca se tentase el corazón.

Sebastian Vettel vio impotente cómo Verstappen y Hamilton devoraban al poleman Daniel Ricciardo antes de llegar al complejo Moisés Solana, su más grande esperanza para continuar con vida en la lucha por el título de pilotos de la categoría reina se diluía con fugaz paso en la curva 1, a pesar de seguir una estrategia similar a los Mercedes, con llantas ultrablandas. El alemán se enfrascó en una lucha con Bottas que le impidió pensar en el milagroso liderato.

-Esteban Ocon tuvo que visitar los pits temprano, tumbando la estrategia de Force India, por un contacto con Hartley. Mientras, su coequipero Sergio Pérezprotagonizó un duelo a muerte con Ericsson de Sauber que, finalmente, acabó ganando el mexicano, ante la algarabía en el foro capitalino que vio en pantalla el rebase en pantalla, después de la curva 3.

-Y Fernando Alonso, un hombre protagonista al ser la última ocasión que correría en la categoría reina del automovilismo en suelo mexicano, no pudo lidiar con su motor, el gran problema que ha tenido McLaren en el último lustro. Abandono temprano del español, conmovido por las máscaras repartidas a los aficionados con el rostro del bicampeón del mundo, homenaje que, sencillamente, rebasó al pobre rendimiento de la unidad de potencia del equipo de Woking. A final de cuentas, un resto del morro de Ocon había terminado por romper la aspiración de Alonso.

La altura de la Ciudad de México y las llantas: pesadilla en el GP

El motor TAG Heuer de Red Bull demostró ser el que más pudo hacer frente a las condiciones de altura en la CDMX, no así Mercedes y Ferrari, que sufrieron lo indescriptible para alcanzar una buena velocidad punta en la recta principal, y no se diga con el graining. Hamilton no tardó en quejarse del desgaste y, tanto él como los “Cavallinos”, hicieron paradas tempranas.

Del éxtasis de Vettel a la agonía de Sergio Pérez en el AHR

Con Max Verstappen girando como líder ya desde la mitad de la vueltas, un rayo de luz llamado Carlos Sainz se abrió en el horizonte para Sebastián Vettel. El español abandonó en el foro capitalino, lo que provocó una bandera amarilla y el carro de seguridad virtual, suficiente para reducir el gap entre los dos contendientes al título.

En la vuelta 38, Vettel regaló un rebase de esos que hacen de la Fórmula Uno la “categoría reina” del automovilismo. El piloto de la casa de Maranello dejó atrás a Lewis Hamilton, llamado a coronarse por quinta vez en el Mundial, una acción insuficiente para alejar al británico del título, pero celebrada en la Magdalena Mixhuca, para después, enfrentarse a una realidad brutal: el abandono de “Checo” Pérez, quien presentó problemas con su unidad de potencia tres vueltas más adelante y dejó su monoplaza en el garage.

El complejo Moisés Solana era el “Waterloo” de Mercedes. Hamilton y Bottas bloquearon antes de la primera curva para salirse de la pista y ceder sus posiciones a Ricciardo y Räikkönen respectivamente poco antes de llegar a la vuelta 50.

Vettel siguió una carrera desesperada no solo contra el tiempo, sino contra el destino. Si perdía el campeonato, al menos tendría que subir a lo más alto del podio en México, no iba a tirar la toalla, y parecía que las circunstancias le favorecían debido a otro abandono: el de Daniel Ricciardo, nueva víctima de su motor. A final de cuentas, las dispersas se agotaron y Verstappen ganó por segundo año consecutivo. Pero el rey británico (que ya alcanzó al legendario Juan Manuel Fangio) volvió a levantar los brazos, a pesar de quedarse fuera del podio.